"El horizonte siempre se trata de mi" es el registro de la intervención en territorio que hacemos cada uno de nosotros al detenernos en la contemplación profunda. Ver, detenidamente al otro en un momento de trance, entendido este como una pausa en lo cotidiano, convierte al espectador de la obra en una redundancia, en un palimsesto de espectador sobre espectador.

Esta fotografía es paisaje

Esta fotografía es retrato

Esta fotografía es espejo

EL HORIZONTE SIEMPRE SE TRATA DE MI

La fotografía atrapa el tiempo y nos plantea la reflexión sobre la eternidad

EL HORIZONTE SIEMPRE SE TRATA DE MI